1. ¿Podría explicarnos en qué consiste su trabajo?

Soy codirector del departamento de diagnóstico del Instituto de Virología e Inmunología (Berna). Se trata del centro de referencia del país para enfermedades como BVD; leucosis bovina, Maedi-Visna, CAE, etc.

 

  1. ¿Cuándo empezó a interesarle su área de trabajo?,¿Cuánto tiempo hace que se dedica a ello?

Durante la carrera, descubrí que la microbiología era un tema que me gustaba y a ello me llevo dedicando desde 1999, 17 años.

 

  1. ¿Cuáles son las cosas que diría que más le han inspirado o animado a seguir adelante en los momentos más difíciles de su carrera profesional?

Cuando salen las publicaciones uno se motiva mucho. La búsqueda de temas de trabajo resulta agotadora en ocasiones. Cuanto más te especializas, más difícil resulta elaborar un proyecto, porque cada vez se acota más el campo de estudio.

 

  1. ¿Cuál ha sido su mayor decepción y en contraposición el momento más emocionante de su carrera profesional?

Uno de los momentos más gratificantes es ver como los doctorandos se gradúan.

¿En algún momento ha sentido ganas de dejarlo?

Si.

En ese caso ¿qué le animó a seguir adelante?

Desarrollar un nuevo trabajo es algo que te ilusiona de nuevo.

 

  1. ¿Cuales son los ingredientes indispensables para ser bueno en su trabajo?

A) Pasión, que te emocione lo que haces

B) fuerza de voluntad y constancia

C) promocionar tu trabajo.

¿Tiene usted alguna persona que admire dentro de su profesión?

Rolf Zinkernagel, inmunólogo suizo y Premio Nobel de Medicina. Asistí a una charla suya y me pareció un tipo interesante, a la par que extraño.

 

  1. Si fuera estudiante y tuviera la posibilidad de viajar, ¿en dónde estudiaría?

Haría exactamente lo mismo. La carrera en Colombia, donde existe un componente práctico muy importante. En Suiza, en cambio, no se puede entrar en contacto con los animales hasta ser interno de segundo año.

¿Qué consejos daría a alguien que quisiera dedicarse a lo mismo que usted?

“Hacer lo que a uno le gusta pero sin olvidar lo que se necesita”.

 

  1. ¿De qué manera su trabajo/investigaciones contribuyen a la sociedad?

Somos el laboratorio de referencia de enfermedades infecciosas de la confederación, siendo nuestra función garantizar la sanidad animal y en última instancia, la salud pública.

 

  1. ¿Cuáles son las dificultades existentes para que el conocimiento científico vaya más allá de las paredes de la universidad?

El problema es el sistema universitario tal y como está pensado. Se genera mucho conocimiento, pero como si se tratase de un remolino en un río, se queda estancado.

 

  1. ¿Cómo describiría el día a día de su profesión en dos palabras?

“Apagar fuegos”.

“Hacer lo que a uno le gusta, pero sin olvidar lo que se necesita”

 

  1. ¿Cómo le gusta invertir su tiempo libre?

Leer, tocar la guitarra, hacer deporte y salir con los amigos.

 

  1. ¿Cómo compagina su trabajo con la vida familiar o social?

En caso de enfermedad, es posible trabajar desde casa. Las guarderías están parcialmente subvencionadas.

 

  1. ¿Si tuviera que empezar de nuevo lo haría todo igual?

Sí. Para mí, venir a Europa fue como volver a nacer (en otro país, con otro idioma…). Además de investigar, he trabajado en campo; primero, en Colombia y un año en Islandia, donde llegué a aprender algo del idioma.

 

  1. ¿Recuerda alguna anécdota divertida o inesperada que le haya ocurrido en relación a su trabajo?

Cuando estaba en Colombia y trabajaba en el sector avícola, me llamaron para revisar unos cebúes, cuya única sintomatología era apatía. Los animales afectados eran los mejores del rebaño y el dueño quería llevarlos a concurso. Yo, no tenía ni idea y pasé un apuro importante delante del propietario. Al final, llamé a un compañero y descubrimos, tras realizar un frotis sanguíneo, que tenían Anaplasma.

 

  1. Para finalizar, ¿podría decirnos cuál es “EL LIBRO” indispensable para usted?

“El principito” de Antoine de Saint-Exupéry.